Trituración y agregados: ¿estamos atrasados en tecnología?
- rockcrushinter
- 3 nov 2025
- 3 Min. de lectura

En un mundo donde la automatización y la analítica de datos marcan el ritmo de la industria, el sector de trituración y agregados en América Latina parece avanzar con pasos más cortos. La pregunta que me surge es: ¿Estamos atrasados tecnológicamente o simplemente no hemos sabido aplicar la tecnología correcta?
Durante años, la industria extractiva ha sido sinónimo de maquinaria robusta, trabajo duro y experiencia práctica. Sin embargo, los modelos de operación manual, el mantenimiento correctivo y la falta de información en tiempo real hoy son una desventaja competitiva.
En países como Suecia, Canadá o Australia, las plantas de trituración y cribado ya operan con sistemas inteligentes de monitoreo remoto, automatización de procesos y análisis predictivo que reducen tiempos de paro, optimizan consumo energético y aumentan la vida útil de los componentes. En Latinoamérica, en cambio, la adopción de estas herramientas sigue siendo baja, y las causas son conocidas:
Costos iniciales percibidos como altos.
Limitaciones de conectividad en zonas rurales.
Falta de capacitación técnica y resistencia al cambio.
El resultado: plantas que funcionan, pero no aprenden de sí mismas.
Caso de referencia: tecnología aplicada por Sandvik
Un ejemplo tangible del avance tecnológico lo ofrece Sandvik Rock Processing, con su sistema ACS-s (Automatic Condition Sensor system). Este sistema monitorea vibraciones, temperatura, aceleración y frecuencia en cribas vibratorias y alimentadores, permitiendo detectar anomalías antes de que generen fallas mayores.
Los datos recolectados se integran con la plataforma digital SAM by Sandvik, donde se analizan tendencias de desgaste, eficiencia de operación y balance de carga. El resultado es una visión completa del estado de salud del equipo y la posibilidad de planificar mantenimientos basados en datos, no en suposiciones.
“Con el ACS-s, Sandvik transforma cada vibración en información útil: la máquina literalmente habla con el operador.”

Este tipo de soluciones marca el camino hacia una minería inteligente, donde el mantenimiento es predictivo, las decisiones son informadas y los costos se reducen de manera sostenible.
¿Por qué deberíamos mirar hacia allí?
Porque el costo de la inercia tecnológica es más alto que el de la inversión. Cada hora de paro no planificado, cada motor recalentado o cada eje desalineado representa pérdidas que podrían haberse anticipado. Las plantas modernas deben evolucionar de la reacción a la anticipación, integrando tecnologías que potencien la experiencia del operador en lugar de reemplazarla.
Adoptar monitoreo remoto, sensores, software de diseño y control inteligente no es una moda: es una estrategia de competitividad. Y en una región donde los márgenes son cada vez más ajustados, producir más con los mismos recursos es la verdadera innovación.
Tecnología disponible y adaptable
Hoy existen soluciones escalables para cualquier tamaño de planta:
Sistemas de monitoreo de vibraciones y rodamientos, como Sandvik ACS-s.
Software de simulación de flujo y diseño de plantas, como AggFlow o RockWorks.
Plataformas SCADA y control automático, que regulan alimentación, niveles y paradas.
Mantenimiento digital (CMMS), para planificar tareas e inventarios con base en historial.
La clave no está solo en comprar tecnología, sino en integrarla con inteligencia y acompañamiento técnico, adaptándola a la realidad operativa de cada país y cantera.
Lo que realmente nos falta en la región no es maquinaria, sino visión.
El cambio tecnológico requiere mentalidad: entender que los datos son tan valiosos como el material que producimos. El conocimiento técnico debe combinarse con herramientas digitales para construir plantas más seguras, eficientes y rentables.
En este punto, los consultores especializados y las alianzas entre fabricantes y distribuidores son esenciales para traducir la tecnología en resultados tangibles.
La industria de agregados en América Latina tiene el talento y la materia prima; lo que necesita es decisión. No se trata de competir con los gigantes mineros del mundo, sino de modernizar nuestras operaciones con las herramientas que ya existen.
El futuro no pertenece a quien tiene más equipos, sino a quien sabe usarlos con inteligencia.Y ese futuro ya comenzó.
Criba vibratoria Sandvik equipada con el sistema ACS-s de monitoreo de vibraciones, conectada a la plataforma SAM, permitiendo un mantenimiento predictivo y una operación más eficiente.

En Rock and Crush, creemos que la tecnología no reemplaza la experiencia, la amplifica.
Nuestra misión es ayudar a los productores de agregados a dar el salto hacia una operación más inteligente, rentable y sostenible.
📩 raulquesada@rockncrush.com🌐 www.rockncrush.com🪨 Where Rock Meets Strategy



Comentarios